divendres, de novembre 14, 2003

Un año de desprestigios e hilitos de fuel

Hoy se cumple un año de la catástrofe del petrolero Prestige, un buque que, como muchos otros, navegaba sin cumplir con las medidas de seguridad que establece la ley.
El Prestige, construido en 1976 por una empresa Libia, ondeaba una bandera de las Bahamas y trasnportaba en sus depósitos 77.000 toneladas de fuel-oil residual. Frente al cabo de Finisterre ocurrió la desgracia.

Es triste saber que se hubiera podido evitar si ese buque hubiera sido detenido en su momento en Rótterdam cuando, el 1 de octubre de 1999, se le detectaron 3 deficiencias: 2 en los dispositivos de seguridad y 1 en aspectos de seguridad en general.
Ocurridla desgracia, lo más lamentable fue la actuación del gobierno: Fraga y Cascos cazando, Aznar de paseitos por cualquier sitio menos Galicia, Acebes y Pastor por Doñana...
Y a eso hay que sumar la política desinformativa de Te Ve E, como lo pronunciaría Urdaci, quien, subido a una barquita, daba sus crónicas para no ser engullido por las multitudes que gritaban ¡¡Nunca mais!!
Ahora se acaba de dar a conocer un informe de la Universidad de Coruña según el cual el fuel podría haber pasado a la cadena alimenticia, lo que sería perjudicial para nuestra salud. Pero las autoridades les restan importancia e intentan acallar las voces discordantes.
Galicia se vio teñida por un manto de chapapote y, afortunadamente, el resto de España respondió de una manera sorprendente ayundando a limpiar las playas. Sin embargo, no se han tomado medidas de ningún tipo para que esto pueda evitarse la próxima vez. España carece de barcos succionadores, no tenemos planes de mergencia, Gibraltar (que sea o no española se encuentra en la península) permite el paso de monocascos por sus costas, a pesar de ser ilegal...
Así las cosas, ya que el gobierno prefiere curar a prevenir, esperemos que la suerte nos acompañe y nunca más nos veamos obligados a gritar ¡¡Nunca mais!!